Subvenciones: ¿Ayuda o dificultad?

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En el mismo día que la OCU publica un estudio de las hamburguesas en España … y con él la mala calidad de la carne, etiquetado (entre ellas la de Hacendado) … y que algunas contienen carne de caballo … que por supuesto no aparece en la etiqueta … Afortunadamente no las de Hacendado … digo afortunadamente porque son las que me como de vez en cuando … Que no me importaría probar las hamburguesas de caballo … pero sabiéndolo …

Pues digo que en este mismo día aparece una noticia en los medios, particularmente los andaluces, que me ha llamado poderosamente la atención por la noticia en sí misma, por la decisión e incluso por la oportunidad de la decisión y de su anuncio.

La reproduzco tal cual aparece en la versión digital de ABC:

Mercadona ha transmitido a las administraciones públicas su decisión de renunciar a las subvenciones concedidas por la Junta de Andalucía (2,5 millones de euros) y el Ayuntamiento de Guadix (1,3 millones) para la construcción del bloque logístico en esta localidad granadina. La cadena de supermercados ha tomado esta decisión para que el dinero pueda destinarse a nuevos proyectos empresariales y sociales en Andalucía. Fuentes de la Consejería de Economía aseguraron que se trata de «un gesto de responsabilidad social que hay que valorar.

 ABC Digital del día 29 / enero / 2013

En lo que no tiene que ver específicamente con Mercadona sino con las subvenciones de las que digo desde ya aquí y como digo en público y en privado desde hace muuuuuchos años…  por principio y por convicción no estoy a favor de las subvenciones, ni de las políticas de subvenciones porque creo que son ineficaces, contraproducentes… y en muchos casos (demasiados) fuente de corrupción y algunas otras cosas …  Y lo digo desde Andalucía posiblemente donde más generalizadas han sido en las últimas décadas, más ineficaces y más contraproducentes … y con mayores daños a corto, medio y sobre todo …. largo plazo.

Pero vayamos por partes para no enredarnos más de lo que ya lo estamos…  Mi opinión es que si las empresas son rentables, lo son con subvenciones y sin subvenciones; y si no son rentables, siguen sin serlo con subvenciones y sin ellas. Entonces: ¿para qué sirven las subvenciones?

Teóricamente y en principio las subvenciones son “palancas” con las que las autoridades “fomentan” determinadas actividades, áreas o sectores de actividad, colectivos sociales, etc. Es decir, intervenciones del estado en el mercado con objetivos sociales, económicos, mediambientales u otros que por razones de bien general se considera que deben ser “impulsados”.

En la práctica muchas veces lo que las subvenciones hacen es compensar los efectos del mercado de forma temporal aplazando lo inevitable … Me refiero a muchos cultivos, industrias o actividades que un día fueron rentables, que por las razones que fueren dejaron de serlo, pero que artificialmente se sostienen por razones sociales, de paz social, de mantenimiento de comarcas y áreas en declive, etc, etc. Si bien es comprensible e incluso conveniente que el dinero público se use para evitar el desplome de sectores completos, comarcas, cultivos, etc, etc. Lo que ya no lo es tanto es que esto se perpetúe en el tiempo … de manera que de forma artificial se sostengan actividades o sectores que no son “sostenibles” … y que artificialmente se mantienen.

En estos casos (que son muchos) la prórroga sistemática de las subvenciones se convierte en impedimento al cambio y a la adaptación a las nuevas circunstancias. Y si bien, las subvenciones deberían servir para amortiguar los desplomes bruscos, no deberían convertirse en impedimento al cambio y adaptación. Y en muchos casos así sucede.

Aún más. En muchos casos los criterios utilizados para aplicar las subvenciones hacen que las terminen cobrando aquellos grupos o empresas a los que en principio no se dirigían y no se pretendía ayudar. Me encantaría poner algunos ejemplos pero no me atrevo, pero seguro que todos tenemos en mente algún caso y si no, no hay más que consultar el BOJA con las subvenciones a la agricultura, empresas, etc. En otros casos, algunos muy pintorescos, las propias condiciones de las subvenciones han condicionado los cultivos, los negocios a montar … incluso la forma jurídica de cientos de sociedades para nuevas empresas. Es muy conocido el dicho de que “los agricultores sembraban con el BOE” es decir, cada año sembraban los cultivos que ese año estaban mejor subvencionados.  Otro ejemplo son las cientos de empresas de jardinería nacidas al calor de las escuelas taller de los ayuntamientos … general y tristemente con una vida media muy, muy corta …  O las Sociedades Cooperativas creadas … para poder optar a más subvenciones … formadas por un emprendedor o emprendedora, su pareja y alguno de los padres de ambos, un hermano o similar. No tendrá nada que ver que en algunas instancias … el “variable” de los técnicos de “fomento” iba ligado al número de autónomos o cooperativas constituidas … Seguro que no, que no tiene nada que ver.

De hecho se puede decir que en España (y en Andalucía, pero no sólo en Andalucía) ha florecido lo que se puede denominar la “industria de la subvención”. En esta industria tenemos desde las entidades especializadas en el tratamiento masivo y sistemático de subvenciones: las Cajas Rurales, las cooperativas agrícolas, las asociaciones empresariales, los sindicatos en algunos casos, las empresas especializadas en subvenciones, las oficinas municipales de promoción, fomento o como se quieran llamar, etc, etc, etc.  La mayoría de todas ellas actuando con la mejor de las voluntades y adaptándose a las circunstancias de la legislación y del entorno. Muchas veces luchando por mantener un hueco en el mercado para poder sobrevivir.

Pero también dentro de esta industria se encuadraban (y todavía hoy se encuadran) despachos, asesores, “contactos”, allegados, amigos, militantes, facilitadores … especializados en “canalizar” y preparar las solicitudes … para hacerlas llegar al lugar “adecuado”. (Miren la sección de noticias judiciales de cualquier periodico)

Pues bien en medio de este “entorno” unido al de crisis económica general (¿crisis? ¿he dicho crisis? …. habrá sido sin querer …) hay algunas empresas que parecen “pasar” o no enterarse ni de lo uno ni de lo otro … siguiendo a lo suyo, que básicamente consisten en continuar creciendo en ventas, implantación y cuota de mercado, haciendo y desarrollando una estrategia desde muchos puntos de vista “diferente” de la del resto de las empresas de su sector.  Un ejemplo palmario de esto es Mercadona, para bien y para mal, ahí están las cifras y los resultados.

Y deciden montar una plataforma de distribución logística en una de las zonas con mayores tasas de desempleo de España como es Andalucía, y en particular la zona norte de la provincia de Granada. Ayuntamiento, diputación y Junta de Andalucía … “locas” por salir en la foto y apuntarse el tanto … y va Mercadona y renuncia a las subvenciones ya concedidas … No me negarán que es “curioso” y absolutamente atípico.

Caben multitud de lecturas, pero yo voy a proponer dos.  ¿Cuánto costaría la campaña de publicidad e imagen que han conseguido con esta noticia en todos los diarios? y por otro lado … ¿Qué importa renunciar a algo que posiblemente tarden años en pagar y para lo que pedirán cientos de papeles, justificaciones, certificados… Papeles y más papeles, tiempo y tiempo…? Y a lo mejor “otros peajes”…

Igual es que es “mejor” renunciar a las subvenciones …. y dedicarse a la distribución comercial que es lo que hacen y mejor saben hacer. Y dejar las “políticas” de “fomento” … para otros … que las “necesiten” … Y no me refiero a los que montan negocios sino a los que las conceden, las tramitan, etc, etc.

Mi experiencia me dice que las subvenciones no sirven para su propósito porque cuando… Finalmente… se cobran… Si es que se cobran… O has tenido éxito en la empresa con lo que no servirá para poner en marcha el negocio… o te habrás hundido o aburrido con lo que el dinero ya no servirá para poner en marcha el negocio.

Es decir que el dinero de las subvenciones para los emprendedores pueden servir para otras cosas, pero no para poner en marcha el negocio …

Si quieres o necesitas preparar la documentación para una línea de subvenciones hay muchas empresas y profesionales especializados. En Sapiens&Co. preferimos no hacer algo en lo que no creemos. Pero si quieres poner en marcha un negocio, mejorar o reconducir un negocio o proyecto y lanzarte al mercado, cuenta con nosotros para trabajar juntos.

 

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